miércoles, 13 de abril de 2011

25 años de Quintos. II.

Bueno, amigos, os dejo aquí unas pocas fotos para el blog, pero podréis ver el reportaje completo en el mismo ciberálbum que Javi ha dejado las otras fotos. El próximo viernes (que es Viernes Sí) se las paso y probablemente el sábado o domingo estarán en la red.
Recordad que para verlas en grande sólo tenéis que clicar encima, ya sabéis que si queréis mandarnos las fotos que sacasteis vosotr@s lo podéis hacer a nuestra dirección de correo:
cuadrilla.viernes.si@gmail.com
Recién llegados a La Guardia.

He aquí una foto desde el mirador que hay extramuros de La Guardia. La idea era inmortalizarse con el paisaje al fondo, pero, claro, si pongo la cámara casi en el suelo… difícilmente se va a ver ese maravilloso mar de viñas, sólo el cielo; el cielo y la "Gloria" de ver a toda la peña junta y a gusto.


Jugando con los espejos mientras la peña se inquieta esperando las viandas.

¿No queríais una foto de la SuperQuinta del Siglo? Pues ahí la tenéis. Qué porte, qué saber estar, qué manera de lucir la banda. En fin, Nuria en estado puro.

¿Entendéis ahora por qué la SuperQuinta del Siglo es una madre para todos? Siempre pendiente de sus chiquillos, y lo cariñosa que es con ellos.

Dice Juanan que se afeitó esa misma mañana. Increíble, ¿verdad? Le queda muy bien esa barba de seis horas.

Pili y Toberal, parece que estoy viendo ahora la cartera en la que lo escribió.

Momentos de amena conversación en la terraza de restaurante. Qué bien se estaba a la sombra contando batallitas.

En la entrada o salida de la bodega, porque yo ya ni me acuerdo.

Eugenio y Miguel en los sótanos del Edén, junto a la barrica del Borbón.

El día iba poco a poco pesando y la hierba estaba tan mullidita y fresca que...

Me gusta esta imagen (la Cuadrilla Viernes Sí lo sabe muy bien) porque me evoca la infancia y todo ese pasado común que compartimos.

Bueno, esto es todo, amigos. Recordad que Javi, “el Niño de la Ermita”, subirá más fotos a su ciberálbum el próximo fin de semana.
Sus quiero. Besos. Ernesto.

domingo, 10 de abril de 2011

25 años de Quintos



Y....llego el dia ¡¡¡¡25 Aniversario!!!! como corre el tiempo, parece que fue ayer cuando estábamos celebrando nuestra quintada por las calles del pueblo, pidiendo por las casas y acompañados de esa música que mas de alguno bien seguro a entonado, o silbado,o....si esa que nos tocaba "El Can", tirando petardos (alguno no le gustaba tirarlos fuera y se los tiraba para sus adentros, verdad Carlos...ja ja ja), etc....

Bueno, nos reunimos en la plaza de nuestro querido pueblo un montón de gente nada mas y nada menos 43 personas, nos disponemos a realizar una jornada maratoniana visitando bodegas, restaurantes, pueblos...y lo mas importante estar todos juntos que alfinal es de lo que se trata.

Pib pib pib...un mensaje....A alguien se le hizo tarde el viernes por la noche y no cogerá el bus, que no le esperemos...

Pues eso, todos al bus rumbo a Haro, el viaje estuvo amenizado por "El Uge" con chistes y chascarrillos, primera bodega del día "Bodegas Roda" visita muy amena, buen rollo en el grupo y con una muy buena explicación por parte de nuestra guía (no recuerdo el nombre), al finalizar nos obsequiaron con una cata de vinos y aceites, por cierto muy ricos los unos y los otros.

Después nos dirigimos a La Guardia, en esto que llama "el que se le hizo tarde el viernes",(por lo visto ya se ha despejado), que ¿donde estábamos?...nos vamos a La Guardia,... vale, allí nos vemos, OK....tutututu.

En dicha localidad nos tomamos un vermout, para hacer tiempo he ir a comer, en esto que aparece "el que se le hizo tarde el viernes" "El Ernesto", unas risas, unas fotos, unos vinos, mas vinos y a comer. Los jugos gástricos hacían de las suyas por la oficina del estomago y la gente se subía por las paredes, viendo las barras de los bares.

La comida en el Hotel Ciudad de La Guardia, "cacho mesa nos juntamos" comida rica rica que también fue regada con abundante caldo de la tierra y fresquito (de eso se encargo "EL Agus" pidiendo una cubitera con hielo), conversación amena y distendida. Unos cafeses, unos gintonic y buen ambiente debajo de las sombrillas en la terraza del Hotel.

Salimos hacia El Ciego donde nos espera nuestra siguiente visita, "Bodegas Marques del Riscal" para empezar nos dieron un audiovisual, que he de reconocer aproveche sin quererlo para caer en brazos de morfeo y es que me faltaba la Jotita de todas las mediodías, un codazo de "La Nuria" me hizo recobrar el espíritu, proseguimos con la visita por las distintas estancias y calados del complejo, para finalizar con otra cata de vinos.

La peña se tiro literalmente en el césped de las instalaciones, ya se iba notando el acumule e ingesta  de vino, de aquí con el autobús de nuevo para nuestro pueblo, unas fotos en la puerta de la iglesia, como la que hicimos hace 25 añazos.

La cena tubo lugar en un local cerca de nuestra sede y razón social, Restaurante La Moncloa, donde nos tratan siempre muy bien, la cena de vicio, mucho cachondeo y buena compañía, unos cafeses.........y unos cubatas, música, bailables .....hasta altas horas.

En definitiva una jornada estupenda, que si es posible repetiremos otros años, si no todo el dia, si por lo menos la cena que por otro lado venimos realizando "los de siempre", y que a los "no de siempre" invitamos a que se hagan de "los de siempre".

Para acabar, desde este nuestro rincón en la red queremos dar las gracias a todos y cada uno que se han movido para que este día haya sido posible y en especial a "Nuria" por que hay que reconocer que si no es por ella no hubiera sido posible ni esta ni ninguna de las reuniones anuales que se vienen realizando ...........GRACIAS Y UN BESAZO.......

Se añadirán mas fotos, si quereis descargarlas, clicad sobre ellas y os llevara a una pagina donde las podréis descargar.

martes, 5 de abril de 2011

Boda en las bodegas

A medio camino entre la liturgia laica y el ditirambo, rodeados de vino, con sacerdote civil y monaguillos de Baco, se celebró la boda de Gloria y Santi. Un evento único hasta ahora en las bodegas de Villamediana que, como no podía ser de otra manera, tenía que tener eco en este blog de majaras, dominado por el desatino. No sabemos si esta boda contribuye a divulgar la cultura del vino, pero seguro que aporta ideas en lo que a nuevos escenarios nupciales se refiere.
La ceremonia tuvo lugar el pasado sábado 2 de abril en la bodega de Patillas, la del hotel. Jesús Vicente leyó un precioso texto dedicado a los novios, con pasajes emotivos y con otros verdaderamente divertidos. Luego, el Maestro de Ceremonias, Germán “Patillas”, auxiliado por los monaguillos: Felixín, Miguel “el Cepa” y Juan Pedro “el Oke”, dio paso al casamiento. Paco Marín amenizo el rito con un blues, y tras las firmas de rigor y el beso de los novios se inició la fiesta.
 
Ya vengo a mi jardín, hermana y esposa mía,
ya recojo el bálsamo y la mirra,
ya como de mi miel y mi panal
y bebo de mi vino y de mi leche.
¡Comed, amigos, y bebed, embriagaos, amados! 

Y con estas entrañables escenas cerramos capítulo. Huelga decir cómo acabó el personal.

¡¡¡Muchas felicidades de toda la Cuadrilla Viernes Sí!!!!
Estáis todos bendecidos, caros amigos.



domingo, 3 de abril de 2011

Tarteras


Primer viernes de abril para la Cuadrilla Viernes Sí. La noche fue primaveral, pero primaveral de mayo, cálida y propicia para conversar con el porrón en la calle. Esta vez el cofrade encargado de procurar los placeres culinarios fue Paco, rookie del año en la Cuadrilla, un tipo con madera que vino desde Najerilla a poner cordura entre tanto disparate iregüense.
La emoción se produjo nada más entrar en el Sacro Refectorio, cuando los cofrades contemplaron las tarteras bajo el fuego, qué bonitas son las cenas de tartera. Y qué bonita es la palabra tartera, hoy en franco retroceso. Nosotros, la Cuadrilla de los Viernes, queremos reivindicarla, por eso esta crónica lleva el título de Tarteras, en plural, pues hubo dos.


Quién dijo que la cuadratura del círculo era irresoluble, Paco, que para eso es el rookie del año, lo consiguió, observen esta magnífica perspectiva, auténtica lección de geometría, la matemática de los fogones llevada a lo sublime. En el arriesgado plano cenital obtenido por Javi, nuestro reportero gráfico oficial, se aprecia lo que la tartera alberga, que no es otra cosa que cardo rebozado con almejas. Podría extenderme y tratar de explicar inútilmente lo inexplicable, así que amplíen la foto y deléitense con la panorámica. Ah, y procuren no babear.
He aquí una foto que ha de ser vista con la boca (con la boca abierta, digo), y es que López de Calle Fotógrafo, Javi, a veces se gusta con la cámara y eleva una simple instantánea a la categoría de arte. Pone el objetivo donde prácticamente no cabe la cámara. Esta foto está hecha a vista de tenedor, simple y llanamente genial.
Bueno, como ya hemos dicho en la introducción, queridos visitantes, Paco nos sorprendió con dos tarteras. Veamos pues qué se escondía bajo tapa de la segunda.
 
Sí, amigos sí, es exactamente lo que ustedes creen, bacalao a la riojana. Qué se puede decir de estas deliciosas tajaditas, qué decir de las láminas en las que se descomponía el abadejo cuando los cofrades arremetían con el tenedor, qué decir del tomate, qué decir del unte, qué decir de esas copas de vino que facilitaban el paso de los alimentos, deleitaban los paladares y alentaban las conversaciones.

Debe de ser "el don de la ebriedad", la foto sale movida sin intención, y sin embargo expresa como nada el clímax del momento. Es una imagen creada con ruido de fondo, casi se puede escuchar la conversación, el tintineo de los tenedores contra los platos, y ese gozoso col, col, col, col del vino cuando sale de la botella para fecundar las copas. Al otro lado de la puerta está el mundo con todos sus problemas, pero el merendero de la cuadrilla está en Nirvana, estamos en la Gloria Bendita.
Llegó el turno de los postres que, como saben los asiduos de nuestro blog, se basa en vino y algún dulce añadido. Es verdad que suele haber cofrades que se descuidan en esta faceta, y quien escribe es uno, pero Paco, el hombre que vino del Najerilla para aportar un poco de cordura entre tanta insensatez, sí que supo estar a la altura, cerrando una noche gloriosa. Cuando desde la Presidencia se pidió cambio de tercio, Paco presentó un delicioso flan de café que recibió los aplausos de todo el tendido.

Deliciosa es también la foto de López de Calle Fotógrafo. No pierdan detalle de la segunda instantánea, una auténtica batalla de cucharas. Fue visto y no visto, el tiempo que medió entre la primera foto y la segunda es aproximadamente de diez segundos, de hecho, Javi no probó el flan, es lo que tiene ser fotógrafo. En fin, las pirañas del Amazonas no lo hubiesen hecho más rápido.

Después llegaron los consabidos cafés y colonias (gintónix en la jerga de la Cofradía) en el Azalea, como siempre se hizo tarde. Alguno de los cofrades acabó seriamente perjudicado y, como ya saben, se desentonó La Marsellesa. Esto es un desatino, señores. "Allons enfants de la patrie, le jour de gloire est arrivé".
Gracias Paco por esta cena.
Caros amigos, estáis todos bendecidos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Cochinillo asado

El viernes 18 de marzo la cuadrilla se trasladó a la bodega de Pedro, que se encargaba de procurar la cena al resto de los cofrades. Como podrán apreciar en la instantánea esta vez le tocó el turno, para deleite y gozo de los concurrentes, al cochinillo asado con patatas panadera.

El olor que se anunciaba por las escaleras ya era señal de un magnífico presagio, Pedro nos esperaba mientras aliñaba unas ensaladas y repartía por la mesa las botellas de vino. Cuando entramos en el refectorio y contemplamos al cochino lechal expuesto en la bandeja, así, con tanta dignidad, bajo un humilde manto de patatas panadera, una sensación extraña nos embargó. Durante dos o tres eternos segundos se guardó un silencio casi sepulcral, la cuadrilla al completo quedó invadida por la emoción. Hubo reacciones diversas, por un lado, los más sensibles, cuyos ojos apenas pudieron contener las lágrimas, por otro lado, los menos sensibles, que se limitaron a babear cuales perros paulovinos, estimulados por los vapores de la carne asada y por la insuperable puesta en escena.


Tras la mística experiencia, llegó el bullicio, las felicitaciones al cocinero, y seguidamente nos dispusimos en la mesa con orden. Antes de desgustar las viandas, como es tradicional, procedimos con la bendición. Con recogimiento, veneración y humildad dimos gracias por los alimentos que íbamos a tomar. Como podrán apreciar, la plegaria de gratitud se llevó a cabo siguiendo el dogma latino, con los dedos índice y corazón extendidos. Pero no todos los cofrades se muestraron recoletos, vean si no a Paco (la foto le delata), que sonreía nervioso poco antes de que la acción de gracias concluyera.
El día había estado bueno, la temperatura más bien suave, presagio de la primavera. Por la noche se echó el fresco. Sin embargo, como bien saben nuestros queridos lectores, en nuestras noches jubilares siempre es verano. La chimenea se encargó de que así fuera.
Mientras se daba vado al cochinillo, y alentados por el vino, la conversación discurrió con la típica gracia y desenvoltura de los Viernes Sí. Juanantonio nos contó una divertida anécdota cuyo protagonista no era otro que Pitinas, el recordado factótum del Ayuntamiento de Villamediana cuando Villamediana era un pueblo y las llaves de las casas se dejaban en la gatera. A buen seguro que volverá a salir en más conversaciones como ocurre con otros personajes emblemáticos del pueblo que ya nos dejaron. Desde aquí nuestro recuerdo y nuestro homenaje para él.
Faustino, cofrade de la Cuadrilla de los Viernes y piloto especialista de la mítica AgroPérez, captado por la cámara en un momento de la velada.
Y como Javi trajo un trípode, pues se nos ocurrió hacer alguna filigrana. En principio nadie sabía dónde estaba la cámara, pero bueno, la instantánea tiene su gracia.

Pequeños detalles del choco de Pedro, una preciosa lámpara de forja iluminó la mesa del comedor. En otra estancia, sobre una cuba (sin duda, el mejor escenario), pudimos apreciar El cáliz de las letras, enciclopédica obra de Miguel Ángel Muro Munilla en la que se rastrea la presencia del vino en la literatura universal, desde el primer vino épico mesopotámico, hasta los caldos presentes en los trabajos literarios más recientes. Una obra absolutamente recomendable, que aparece abierta, como no podía ser de otra manera, por el Quijote, cuyo escudero, como bien sabrán, no era precisamente abstemio.
Después llegaron los cafecitos en el Azalea, las copas y alguna que otra escena digna de ser inmortaliza, como apreciarán sobre estas líneas. Y si lo que ya mostramos nos parece obsceno y sólo digno de ser valorado por enfermos voyeuristas como ustedes, queridos visitantes, lo que siguió es casi pornográfico, por lo que hasta nosotros mismos, exhibicionistas por naturaleza, nos abstuvimos de hacer más fotos.
En fin, ya saben… “Allons enfants de la patrie, le jour de gloire est arrivé”.

sábado, 12 de marzo de 2011

En el café de Rick y La Marsellesa

Vamos a ubicarnos, estamos en Casablanca, ciudad dependiente del protectorado francés de Marruecos, sometido al régimen colaboracionista de Vichy (gobierno títere de los nazis), eso explica que haya alemanes por ahí. Son los primeros años cuarenta, en plena guerra mundial, y estamos en el Café de Rick, un americano irónico y descastado, que interpreta el gran Humphrey Bogart. Victor Laszlo (Paul Henreid), anda agobiado porque necesita un visado para huir a América junto a su mujer, la bella Ilsa, que no es otra que Ingrid Bergman.
La cuestión es que Rick tiene dos visados, y en un momento dado Laszlo sube a la oficina y le pide ayuda, pero Rick, resentido, y quizá movido por su deseo de mantener a su lado a Ilsa, se hace el longuis.
Ilsa y Rick estuvieron enrollados en Paris poco antes de la ocupación alemana, y cuando pasados dos años se reencuentran, el amor renace, aunque con ciertas asperezas y reproches. Rick nunca entendió por qué Ilsa lo había abandonado. Más tarde se aclarará todo, y esas asperezas quedarán limadas, pero vayamos ahora al meollo del asunto.
Y en esto que abajo, en el bar, los alemanes se han hecho los amos del piano de Sam y suenan canciones patrióticas alemanas, El guardia sobre el río Rihn, y a Laszlo, que pertenece a la resistencia checa, esto sí que le toca los cojones. Así que se arma de valor, se olvida de la discusión con Rick, se va hacia la orquesta y les dice de modo imperante, así, con un par: "toquen La Marsellesa", y claro, los músicos acojonaos, porque se puede armar la de dios es cristo. Imaginad, interrumpir a los alemanes, con las pipas encima y todo eso. Lo lógico era tenerles respeto, en aquel tiempo si les molestabas te descerrajan un tiro, y aquí paz y después gloria. Y en esto que algunos de los músicos miran hacia arriba, buscando la anuencia de Rick. Y entonces el bueno de Rick, hace lo que todo espectador de bien espera que haga, y va el tío y asiente, “que sí, que la toquéis, que le den por culo a todo”. Porque Rick está de vuelta de todo y porque es un tipo duro, más duro que el copón, y asiente porque de alguna manera también es de la resistencia, y porque además tiene mucha clase, sobre todo cuando fuma y porque los trajes le sienta de puta madre, mejor que a nadie. Y no digo nada de ese pedazo de gomina con la que se atusa el pelo, en fin, a lo que iba, Rick asiente y entonces cantan lo que nosotros (a saber, Juanantonio y servidor, Muro) cantamos cuando nos perfumamos con las "colonias" de Ramón.



Al final a Rick le cierran el garito (no por fumar dentro ni por impagos a la SGAE, sino por el asuntillo de las canciones). Pero creo que a nuestro amigo, el bueno de Rick, le importa más bien poco, menuda clase que gasta el tío.
En fin, como diría Joseignacio, el quinto Beatle, nacido en la Ciudad de las Luces, "siempre nos quedará París".
 

domingo, 6 de marzo de 2011

Aves de corral

Sí, amigos, sí, comimos pollo, ¿qué pasa? Estaba bueno, y aunque no nos creáis lo disfrutamos. Sí, ya sé que los detractores del pollo dirán que las caras de los comensales no brillan como en la noche de los chuletones, y es verdad, también otros dirán que el reportaje gráfico no está a la altura de otros, y todo ello es cierto, y llevan razón.
Pero las brasas de los sarmientos atesoran propiedades verdaderamente milagrosas, no en vano, esas secas y anudadas ramas, han soportado el peso del las uvas y las han nutrido. Dios les ha dado esa Gracia, y después de muertas, cual Cid Campeador, siguen comprometidas con la Humanidad. O sea, vale que no sean chuletones, pero nada de Kentucky Fried Chicken, porque el nuestro es asadito y al amor del sarmiento.














Como verán en la imagen, parece un milagro, segundos después de ser servidas las alitas vuelan literalmente de la bandeja. Deliciosas, sazonadas, también con ajonesa, ajoaceite, y salsas similares que producen, entre otros muchos efectos secundarios, halitosis transitoria jubilar. Como verán, y para que todo no sea ave, no faltó la panceta. Observen por favor el dorado que adquiere la alita con la brasa del sarmiento. ¡¡¡No se imaginan, cómo sabe!!!














No faltan las ensaladas. Sí, ya sabemos que nuestros detractores hablarán del deterioro de nuestra vajilla. Señoras y Señores, esos cosques son leyenda. El tomatito y la cebolla maridan en la cuna con el aceite, toda una sinfonía de color y sabor. La cebolla además contribuye a dar un toque especial a la halitosis transitoria jubilar.
















Conversación al amor de la lumbre. Según la Agencia Estatal de Meteorología, había riesgo de nevadas a menos de cuatro cientos metros, pero el microclima de la bodega hace que cada Viernes Sí sea un eterno verano.
Aprecien, queridos visitantes, unos momentos cotidianos de la cena en el que la conversación transcurría con fluidez, gracias, cómo no, al vino, néctar al que honramos y rendimos pleitesía. Las copas se llenan y las botellas, relojes de arena (como dice Juanantonio), se vacían. El tiempo pasa, llega la medianoche, comienza el sábado, nieva en las cumbres, etc., pero a nosotros todo eso nos trae al pairo. Abre otra botella.













Foto compleja, no fue fácil que todos entráramos en plano, no sé muy bien si por el melocotón en almíbar de los postres, o por el melocotón sin almíbar que alguno llevaba ya. Las botellas vacías delatan el paso del tiempo. Nota. Los ojos rojos son por el flash, y esto va por los detractores del blog. ¿Que por qué Juanantonio no tiene los ojos rojos? Eso sí que es un misterio, queridos amigos.













Alguno tiene que fregar, ¿no? Esta vez le tocó a Muro, por llegar tarde. Así es la disciplina marcial con la que se rige la convivencia de la Cuadrilla de los Viernes. En silencio y con contrición se aplica con el estropajo y el mistol.














Muro, ¡¡¡¡que se te ve el cartón!!!!













Gracias, Javi, por ese pedazo de zoom. Bueno, a lo que iba. Observen cómo Muro aplica la medida exacta de friegasuelos sobre el cubo de la fregona. La técnica entedemos que es extraña, pero son exactamente... varios tapones.
Minutos después, el suelo se convierte en un espejo.













Bueno, nos despedimos ya por este viernes, pero antes de cerrar queremos mostraros esta magnífica foto que hizo José Ignacio (el quinto Beatle) de nuestra querida Gertrudis, la araña de la bodega, nuestro animal de compañía. Getrudis cría telarañas entre las botellas, las viste como para una boda, con la distinción que da el paso del tiempo y creando una atmósfera propicia. Gracias, Gertru, te queremos.

Estáis todos bendecidos.