Antes de la crónica, como siempre, el tiempo:
- Habíamos disfrutado de una semana primaveral de mayo, pero el viernes, por primera vez en varias semanas, vimos caer la lluvia. Magnífico espectáculo, aunque fuera poco intenso y breve. El día empezó soleado, o al menos con predominio del sol sobre las nubes, pero poco a poco, conforme avanzó la tarde, se fue nublando. Tenía que llover, estaba claro, acababa de limpiar los cristales. Lástima que apenas fueran cuatro gotas.
Pasemos ya a la crónica. La cena fue deliciosa, aunque carente por completo de virtuosismo, y en esto tiene mucho que ver el Cofrade encargado de la misma, hay que reconocerlo.
Andaba perdido cuando el "Verso suelto" me llamó, y de inmediato le pedí ayuda, le dije que me hablara explícitamente de sus apetencias, y ni corto ni perezoso, sin rubor alguno, empezó a seccionar un cerdito con el bisturí de su aterciopelada voz: careta, panceta, costilla, etc, ya no tenía ninguna duda. Mi repertorio tampoco da para mucho más.
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| Juanito, el Verso suelto de la Cuadrilla. |
Tampoco faltaron las ensaladas, Aitor, Ecónomo y Maestro de las ensaladas, se curró una de tomate y otra de lechuga con cebolla.
Por primera vez tuvimos que recurrir a una gavilla de sarmientos del año. Estaba todavía fresca y eso se notaba en la llama, algo azulada, aunque al final, el fuego purificador acabó convirtiendo a estas generosas ramas en candentes ascuas, en energía para asar y aromatizar la carne.
Javi se lo curró de nuevo, en calidad de Maestro Asalari, mientras el resto de la parroquia rajaba y rajaba. Tal fue la pasividad del resto de Cofrades, que tuvo que amonestarnos en al menos dos ocasiones.
El resultado de la exposición de la carne a las ascuas es éste que ven. Los asiduos de este blog habrán reconocido ya a la mítica bandeja de los cosques.
Hay que decir también que Nuria nos subió un par de regalitos gastronómicos: un postre, del que luego hablaremos, y estos canapés agridulces que hicieron las delicias de los Cofrades. En poco tiempo desaparecieron, tenían un sabor desconocido, eran unos entrantes con apariencia de postre, pero en cualquier caso atractivos al paladar. Es verdad que mientras Nuria permaneció en el Refectorio nos moderamos, pero fue marcharse ella y abalanzarnos sobre estos deliciosos bocados, de suave textura y exquisito sabor. Buenísimos, Nuria, merci beaucoup.
Maestro Asalari, Druida de los Ungüentos y Perito en Ranchos y entras muchas cosas. Hagan una visita a su blog, Pedales y Bastones, no tiene desperdicio.
Aitor, nuestro Ecónomo, y Paco, que a pesar de la gripe hizo todo lo posible para asistir. Él sabe muy bien que su grado de cordura es muy importante en el Refectorio.
Nadie maneja las riendas de la Mítica como él.
Posando como adolescentes en el Tuenti, menudo cuajo que tienen. Si os fuerais antes a casita...
Y así, enredados en estas interesantes y apasionantes conversaciones, llegamos a los postres. Hubo dos, primero el que subió Juanito, esta botella de Marqués de Riscal, Finca Torrea del 2006. Sin duda un buen postre, agradable a la vista, al olfato y al paladar. Después llegó el segundo, el dulce. Un postre que nos trajo Nuria para resarcirse de aquel famoso flan de amargo recuerdo.
He aquí, queridos amigos que nos seguís desde todos los rincones del mundo, la tarta creada en exclusiva para la Cuadrilla de los Viernes. Muchas gracias, Nuria, tu postre fue un éxito rotundo, ¡tarta de fresas! Estamos acostumbrados a dejar las tartas por la mitad, pues solemos recurrir a la pastelería industrial, y claro, no se puede comparar. De la tarta de Nuria no quedaron ni las hojitas de fresa que sirvieron de adorno, nada que ver con las empalagosas tartas de las grandes superficies. Gracias, Nuria.
La emoción fue tal, que Juanito, el Verso Suelto de la Cuadrilla, propuso un brindis por la tarta de Nuria.
Después, como siempre, bajamos al Azalea, y allí nos tomamos unas fotos y unas copas. Ramón no tenía mucho jaleo y convertimos el Azalea en un campo de pruebas fotográficas. Sin embargo, por razones que huelga comentar, pocas son publicables.
Lo sentimos mucho por los voyeuristas que con mórbida pulsión visitan nuestro blog, pero el código deontológico de la Cuadrilla es muy estricto en este sentido, y el Consejo de Redacción no pasa una. Para esos fines, y esto ya lo hemos dicho muchas veces, existen otros blogs y otras webs.
Confórmense con esta magnífica foto de Fausto Coppi, quizá el mejor ciclista de todos los tiempos, cinco Giros de Italia y dos Tours de Francia, entre otras muchas cosas. Coppi corona este puerto desde hace años en el Azalea, al final de la barra, encuadrado en marco dorado, junto a las máquinas. ¡Grande Coppi!
Se acaba así la crónica de otro Viernes Sí, discreto en cuanto a viandas y exuberante en lo tocante a postres.
Al salir del Azalea los pajaritos ya cantaban. Había llegado el momento de rematar la noche, de dar a la velada un brillante colofón, ¿se lo imaginan? Pues, sí, aciertan.
Allons enfants de la Patrie, le jour de gloire est arrivé...
Estaís todos bendecidos, caros amigos.





















































