domingo, 16 de octubre de 2011

La Cuadrilla oposita a Cátedra.

Sí, amigos, sí. Uno pienso que el "Día D" no va a llegar nunca, y menos la "Hora H". Pero el tiempo, inflexible y constante en su avance, nos fue arrinconando y exponiendo ante el precipicio de la fecha definitiva, ante el vértigo de la hora final. Fue el pasado viernes, la cita con la CÁTEDRA, el ya mítico 14 de Octubre. Pero antes de comenzar con la crónica, como siempre, el tiempo:
  • "El día había sido cálido, aunque la mañana comenzó con pequeños bancos de niebla en la Sierra de Cantabria, quizá como anuncio de un cambio en la tónica veraniega reinante. Conforme fue avanzando la mañana la niebla se disipó. Por la tarde y posteriormente durante la noche, un vientecito suave de componente norte refrescó el ambiente. Pero sin provocar una bajada relevante en la temperatura". 
Pero volvamos a la noche de autos. Durante la semana pasada el día a día de los Cofrades fue un frenesí. Habían sido muchas las llamadas telefónicas cruzadas, las reuniones en persona y en foros web, discusiones, asignación de cometidos, etc. Estamos hablando de una oposición a Catedra, amigos, la responsabilidad era muy alta y todas las horas del día eran pocas para estudiar una cena que albergara un mínimo de esperanza para la Cuadrilla. Pero, como digo, nada de esto garantizaba el éxito del cinco, de ese anhelado "no está mal, chavales", de ese enunciado dubitativo, allegro ma non troppo de... "tal vez podáis ser el relevo", aunténtica música para nuestras oídos.
En el interior de la Domus Áurea la actividad era frenética.
Una hora antes de que el Tribunal de la CÁTEDRA llegara, los Cofrades ya estaban en el Refectorio de la Domus Áurea, preparando el fuego, acondicionando el local, limpiando los cristales, quitando el polvo, repasando la vajilla, procurando unas copas de mayor categoría para albergar el vino, preparando el postre, etc. En un momento dado, a uno de nuestros Cofrades, Juanan, se le asignó la delicada misión de bajar al Azalea a atender a la CÁTEDRA y acompañarlos protocolariamente hasta la puerta de la Domus.
Vean al fondo a Aitor currándoselo con la ensalada. Para la ocasión había traído un aceíte virgen extra de calidad suprema; trujal de Galilea. A la izquierda, Paco repasa el guión, todos nos hacíamos la misma pregunta: ¿cuando entre la CÁTEDRA, cómo tenemos ponernos, cómo hay que saludar? Fue entonces cuando Pedro nos recordó que lo primero que teníamos que hacer era lavarnos bien las manos, cosa que hicimos con inmediatez y especial empeño.
Levita fue el encargado de repasar el aspecto visual de los platos, todo aparentaba estar en orden. Sin embargo hasta la chica del Interviu parecía estar nerviosa, ¡qué cosas, verdad?

Bacalao macerado con ese aceite del trujal de Galilea, con ajos laminados y unas virutillas de cayena, que, por cierto, fueron censuradas posteriormente por el Catedrático Muro.

Curiosamente el embutido seleccionado ex profeso para la ocasión, también viene del mismo pueblo. Si no recuerdo mal, alguno de los Egregios Miembros de la CÁTEDRA hizo algún comentario positivo sobre este producto.
Sabíamos que con los pimientos íbamos a acertar, si algo nos relajaba era la presencia del pimiento, el mejor aliado de la Cuadrilla. El pimiento y nuestro plato sorpresa, claro está. Tengan paciencia, ya lo verán.

El fuego estaba listo. Madera de roble para calentar con solidez y para asar con nobleza. Javi, el gran maestro asalari, lo tenía todo listo. Nada debía quedar expuesto a la improvisación, absolutamente nada; que para eso escribimos un guión

Paco Levita había dado el visto bueno cuando sonó la llamada perdida, "la señal" con la que Juanan nos anunciaba la inminente llegada de la CÁTEDRA. Al entrar, la verdad, no supimos muy bien cómo reaccionar, no sé, ¿a qué distancia se tiende la mano?, ¿cómo saludar?, etc. Pero la CÁTEDRA fue campechana y nos dijo: "chavales, dejaros de chorradas. A ver, descorchad una botella y decidnos dónde tenemos que sentarnos". Buf, primera lección magistral.

El vino lo trajo la CÁTEDRA, de cosecha propia y por gentileza del Catedrático García. Tomaron asiento en la Bancada de Honor y sin mediar palabra nos hicieron una cata comentada del vino que ellos mismos nos trajeron. Fue la hostia, queridos ciberamigos, increíble, la segunda lección magistral.

Los Doctores, Catedráticos, Decanos y el Señor Rector Magnífico, o sea, la CÁTEDRA al completo ocupando el Escaño de la Bancada de Honor. De izquierda a derecha los Catedráticos Muro, Reinares, García, García "Achuri", Herrero y Marcel; menudo Tribunal para la oposición. Había que estar muy atentos, observen cómo las manos de Pedro apartan con presteza unos frutos secos que atentaban contra le decoro de la mesa y podían dar pistas sobre la naturaleza del postre sorpresa.

Comenzó el festival gastronómico, los Maestros frente a sus alumnos, el Tribunal frente a los opositores. Sin embargo, como se aprecia en la foto, reinó un ambiente más bien distendido, a pesar de nuestros nervios. Sólo citar que uno de los miembros de la CÁTEDRA hizo una apreciación que provocó cierto nerviosismo entre la Cuadrilla. El Catedrático Muro dijo que a la ensalada le faltaba vinagre... Es verdad que a la aguda observación siguieron segundos de dramático silencio e inacción, pero rápidamente uno de los Cofrades, Fausti, reaccionó y subsanó el fallo.

Fausti, fue el encargado de descorchar las botellas, asegurándose de que a la CÁTEDRA no le faltara en ningún momento el jarabe de palo.

Serviciales y dispuestos, atendíamos a todas la demandas y requisitos que la CÁTEDRA nos reclamaba. Aitor cede el embutido, los Catedráticos Muro y Reinares toman nota interiormente, y Paco no puede ocultar el nerviosismo ante la inminente presentación del plato estrella.

Queridos ciberlectores, amigos que nos seguís desde todos los rincones del mundo, he aquí nuestro plato estrella, la gran apuesta de la Cuadrilla para salir airosos ante tan exigente Tribunal. Sí, amigos, sí, el chuletón y los platos de barro de origen zamorano que Javi, el maestro asalari, manejó con gran destreza para admiración y sorpresa de la CÁTEDRA; todo iba sobre ruedas.


Y la CÁTEDRA apreció el gesto. Sus Ilustrísimas quedaron estáticas al contemplar la hazaña gastronómica de la Cuadrilla. Observen la mirada del Catedrático García, habla por sí sola.

¿Y qué decir de las miradas de los Catedráticos Muro y Reinares? No ocultan la sorpresa ante el chisterazo culinario de la Cuadrilla. Pero, ¿quieren ver un buen plano de la VEDETTE? ¿Un plano ideal para clicar y ampliar la imagen? Aquí abajo lo tienen, queridos ciberamigos.

La obra maestra sobre la Santa Cuna de barro, tocada por diminutas perlas de sal y sumida en un bendito sahumerio. Qué delicia amigos.

Ni que decir tiene que antes de hincar el diente a la Vedette, se bendijo la mesa siguiendo el dogma de la Cuadrilla, es decir, con actitud contrita y espartano recogimiento. Posteriormente, con el Refectorio ya perfumado por el bendito sahumerio, continuó la fiesta.

A continuación, quizá movidos por el júbilo o por los vapores del vino y de las viandas, la CÁTEDRA propuso un brindis en boca del Catedrático García Achuri, que vino a decir algo que nos emocionó profundamente: "Brindo porque brindo. Brindo porque tengo que brindar. Y brindo porque a esta Cuadrilla el relevo vamos a dar". Imagínense ustedes escuchar por boca de la CÁTEDRA semejante halago. En fin, como ya digo, alegría, júbilo, pero emoción contenida también. Tantos nervios, tanta reunión, tanto estrés y tanta alopecia habían servido para algo.

El trinchado de las viandas, otra de las labores en las que también se requiere una gran destreza. Observen a Juanan cómo se lo curra y cómo al Catedrático García no le duelen prendas para echar una mano. Todo fue "a pedir de boca".

La CÁTEDRA observó que la carne era de primerísiama calidad, por lo que de inmediato nos dijeron dónde la habíamos adquirido. Y efectivamente, para asombro de los Cofrades, acertaron. ¿Son magos? no, son la CÁTEDRA, y por eso, con la resignada humildad que impregna nuestras almas, reconocemos que jamás llegaremos a Su Altura.

Seguidamente le tocó el turno al postre, que teníamos oculto en la bodega del tío Ignacio. Paco y quien escribe fuimos los encargados de servirlo. Paco, que es ya un maestro del protocolo y que se sabía el guión de memoria, me dijo. "Lleva el planto con una mano, álzalo bien, y la otra mano póntela detrás", y así, de esa guisa, irrumpimos en el Refectorio.

Membrillo fallido, pues era de melotón, nueces y queso curado de Cameros. A pesar de todo, la CÁTEDRA también aplaudió el postre.

Pasadas unas horas, el ambiente era inmejorable, la relajación de la Cuadrilla era ya casi total, sin olvidarnos del obvio respeto, claro. Lo cierto es que el postre además de endulzar y alargar la velada, invitó a seguir disfrutando del delicado néctar con el que Faustino nos obsequió. Observen cómo los "relojes de arena" descansan vacíos sobre la mesa. La satisfacción de los Catedráticos parecía plena.

Por un momento pensamos que el Tribunal estaba deliberando. ¿Qué hacemos? Parece que se preguntan. Lo cierto es que por fin se expresaron, fue el Catedrático Reinares el que tomó la Portavocía del Tribunal para expresar lo siguiente: "no hay nota de momento, pero habéis consumido vino suficiente como para no ser confundidos con vecinos de pueblos colindantes, por lo tanto, estáis aprobados".
Cómo explicaros, queridísimos ciberamigos, cuál honda fue nuestra satisfacción. No hay palabras, se acababa la velada con un buen sabor de boca para todos.

Después, la CÁTEDRA observó también con aguda perspicacia el modo en que recogimos el Refectorio, cómo limpiamos y cómo fregamos para dejarlo todo en perfecto estado de revista y nuevo uso. Este hecho fue también positivamente valorado.

Ya en el exterior la CÁTEDRA nos informó de que la nota se nos daría vía agencia, o por burofax, o sea, con valor fehaciente. También se nos dijo que en fechas no muy alejadas, seríamos invitados, algo que provocó vítores y algazaras entre los Cofrades.

Depués seguimos confraternizando en el Azalea y en el Arizona, con lo que la velada se convirtió en un verdadero éxito. Está claro que la Cuadrilla, supo estar a la altura, porque procedió con humildad, respeto y dedicación, no como otros que...


Estáis todos bendecidos, caros amigos.

lunes, 10 de octubre de 2011

El homenaje a Karel

El pasado 2 de octubre en la Peña de Clavijo, en el interior de la fortaleza, hicimos un homenaje al amigo Karel Smets, el hombre de la sonrisa, y el principal responsable de que en este blog haya capítulos dedicados a los belgas (consultar el blog de 15 de agosto y de 7 de septiembre).



Karel, desde Bélgica, fue uno ferviente admirador de La Rioja, tierra de la que se enamoró y tierra en la que encontró el amor, por eso para él nuestra región tenía un huequecito destacado en su corazón.
Quizá entre sus espacios favoritos estaba el paisaje orográfico de Clavijo, absolutamente privilegiado, y el paisaje humano de Villamediana (sin ánimo de caer en la vanidad), y digo quizá, aunque lo cierto es que ninguno de los dos faltamos a la cita.
Fue una despedida espontánea y natural, sin afectación, pero llena de emociones. Con un entonado canto a la vida, y con un brindis dedicado a su persona, y a su filosofía de vida.


Desde nuestro blog, donde se le quiere mucho y donde también se exaltan los placeres de la vida, también queremos dedicarle este humilde rinconcito en su honor y en su memoria, con un beso muy grande para Hilde, y otro para Leen y para todos los amigos que nos han visitado o nos visitarán.

BRINDIS POR KAREL

Aquí, en la Peña
De Clavijo, este día
segundo de octubre,
no hemos venido a
llorar sobre tu muerte,
sino que alzamos el  vaso
y brindamos por tu claro
camino, y porque siga
tu sonrisa encendida,
como una estrella, sobre
nosotros, tus amigos de La Rioja.

Los que disfrutamos de tus horas
De tus sueños y de tus historias
De tu fiesta eterna, humana y risueña.
Los mismos que ahora, con este brindis
deseamos, querido amigo Karel,
que el vuelo de tus cenizas
Siembre vida allá por donde vaya

Que remonte las sierras
y se enrede entre las hayas
Que pasee por los valles
y fecunde los trigales.

Que viaje con los cómicos 
y se cuele en los teatros
Que se burle de los falsos
y se apiade de Yorick.

Que trasnoche por los bares,
Y a cada hora inaugure un carnaval
Donde quepan por igual
el fútbol, la cerveza,
Lorca y Sancho Panza,
el vino, la buena mesa ,
Shakespeare y Falstaff.

Y cuando la hora del cierre sea ya un clamor
Pida, como siempre, ¡otra ronda, por favor!

Smile man, va por ti.




martes, 4 de octubre de 2011

Una noche en el purgatorio

Queridos amigos, después de los excesos, de las bacanales, y de las fiestas de exaltación de la alegría y de la amistad, llegó la calma. La del pasado viernes fue la primera cena de otoño y se notó, ¡cómo no se iba a notar después de tanto desenfreno! Fue una de esas noches crepusculares que sirven más para evocar que para celebrar. Noche con el poso de nostalgia propio de estas fechas, cuando el olor de la vinaza y de los pimientos asados compiten por controlar los barrios. Pero… ¿acaso creen que estuvimos deprimidos por eso? No, estimados ciberlectores, no. La dieta mediterránea de la Cuadrilla, la tradicional, la de los cuatro ases, a saber: careta, panceta, costilla y chorizo, es garantía de éxito, y acudió en nuestro auxilio como acude Supermán cuando algún blanco (si es blanca mejor) de clase media alta, anglosajón y protestante, se ve en apuros. No hay serotonina ni dopamina que produzca los efectos de la "dieta mediterránea de la Cuadrilla".
¿Que se agobian porque tienen mucho trabajo? No se preocupen, el Doctor Juanan les receta un par de filetitos de panceta y un vasito de vino.
¿Que se agobián porque no tienen trabajo? Eso es más jodido. Primero, relativícenlo, cinco millones de españoles están como usted. Segundo, tómese la molestia de subir a cenar con la Cuadrilla un Viernes Sí y pruebe varios pedacitos de careta, otros tantos de panceta, un buen pedazo de costilla y veinte centímetros de chorizo (si dan un doble sentido a este último consejo es que están tan enfermos como cualquiera de nosotros, o más). Ah, y lo bueno que tienen estos medicamentos es que permiten el consumo de vino.

Aquí tienen a los miembros de la cuadrilla combatiendo la depresión. Terapia de grupo, sahumerio porcino y jarabe de palo. Esto es tremendo, amigos.

Aquí tienen de nuevo al Maestro Asalari con los pinceles. Y detrás del Maestro la imagen del pecado, pero busquemos un primer plano. Zoom, por favor.

Ni siquiera con la ampliación queda claro quién pasa el "jarabe de palo" y quién lo toma (cómo no recordar la mítica foto de Bartali y Coppi y en el Tourmalet, salvando todas las distancias, claro). Sin embargo, la forma esquiva con la que Pedro se enfrenta a la cámara evidencia la génesis del pecado.

Ahí los tienen, el Maestro y su pupilo aventajado. Hay que decir, dado que el reportaje fotográfico nos delata, que añadimos salchichas a la dieta, por cierto, muy ricas.
Bueno, una imagen para presumir. Pimientitos recién asados con ajito y aceite, los subió Javi, el uruguayo, y estaban cojonudísimos. Amplien la foto y echen un bocadito.

Por lo demás, qué decir, este tipo de medicación es cojonuda, sobre todo cuando los pildorazos se administran en amigable conversación. Pasamos un buen rato, y aunque al principio la nostalgia de las noches anteriores pesaba ligeramente sobre nuestras conciencias, pronto se olvidó todo. Y es que no hay nada mejor para salir de la melancolía que tener proyectos, y la Cuadrilla los tiene, y qué proyectos, amigos, qué compromisos. Menuda responsabilidad.
Si esa noche fue como una noche en el purgatorio fue por dos razones básicas, una por haber vivido varias cenas en el cielo, toda caída es dura, y otra porque el sentido de la responsabilidad de los Cofrades es muy alto y la próxima cena se presenta ante nosotros como un grandísimo reto, sin duda, como el mayor al que jamás se ha tenido que enfrentar la Cuadrilla.
Como recordarán los seguidores del blog, el día 14 de octubre ejerceremos como anfitriones para la CÁTEDRA, a la que a partir de ahora, y por decisión unánime y ampliamente aplaudida por el Concilio será escrita con todas sus letras en mayúsculas. Los preparativos están ya en marcha, tres o cuatro días antes habrá reuniones para que el recibimiento y los agasajos a los egregios miembros de la CÁTEDRA sean un éxito.
Sólo esperamos de Sus Ilustrísimas un cinco raspado, porque un cinco con la CÁTEDRA es como un diez en Harvard. Sabemos (por descontado lo sabemos) que jamás llegaremos a Su Altura, y partiendo de esa resignada humilidad que impregna nuestras almas, dejamos claro que suspiramos por un "visto bueno", por frío que sea, o un "no está mal, chavales", o un "hay mucho que aprender". Pero sobre todo y ante todo aspiramos a no ser confudidos con olvidadizos aficionados, que dicen digo y luego dicen diego. En fin, repasen el blog por la fecha del 21 de agosto y sabran de qué hablamos.

Esto es todo, caros amigos.
Estáis todos bendecidos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Agnus Dei

Sí amigos, sí, Agnus Dei, Cordero de Dios, y es que el destino, que a veces es caprichoso y otras, todo hay que decirlo, bastante cabroncete, quiso que nuestro último Viernes Sí coincidiera con las fiestas de Santa Eufemia, ni más ni menos que el día de la Patrona, el 16 de Septiembre. En una fecha tan señalada la Cuadrilla tenía que estar a la altura, subirse el listón e intentar autosuperarse; juzguen ustedes si lo logramos o no. Pero, primero, como siempre, el tiempo. "Hubo abundantes nubes de concentración durante todo el día, ambiente cargado, y altas temperaturas bajo la amenaza constante de tormentas, sin embargo, que yo recuerde… no llovió".



Pasamos ya, sin más dilación, a los detalles de lo que aconteció esa noche. Después de intentar infructuosamente echar unos bailes por la plaza (con la monserga del rock ya se ha jodido lo de las rancheras), la Cuadrilla puso rumbo a las bodegas donde se iba a dar el acto de Acción de Gracias, tal y como a continuación se describe y muestra.


Observen las costillas del Cordero Pascual escoltadas por el vino redentor. Cordero y vino, vino y cordero, los dos pilares fundamentales sobre los que se asentaba el rito eucarístico de la noche.
Los pámpanos de Baco arden en la calle. Las parrillas en el fuego para su purificación. La cara de Javi refleja el entusiasmo del momento.

Una vez purificadas las parrillas llega el siguiente paso, el de la colocación de las chuletillas, todo un rito. Javi, el maestro asalari, da instrucciones. Fausti, su pupilo, da muestras ser el más listo de la clase. En la foto superior pueden ver a Juanito, todo un clásico del blog de la Cuadrilla, que realizó labores de sumiller, véanlo como reparte el vino sin perderle en ningún momento la vista al Cordero.

Una vez colocadas las chuletillas en la parrilla, sólo queda esperar que la combustión callada y recogida de los sarmientos empiece a obrar el milagro.

El secreto está en darle las vueltas convenientes y guardando los tiempos adecuados. Para eso la Cuadrilla cuenta con Cofrades especializados. Observen el humo bendito con el que se perfuman el maestro y su pupilo, sahumerio que nace de los sarmientos y se filtra por la carne del cordero para aromatizar también el barrio de las bodegas.

El color que van tomando las chuletillas confirma que el milagro se ha obrado. En la foto de arriba el maestro asalari, Javi, manejando los pinceles. Abajo el resto de la Cuadrilla saborea un vino y departe amigablemente tratando de disimular la impaciencia.
Llegó el momento más esperado. El maestro da el banderazo de salida para liberar a las chuletillas, el doradito adquirido y el olor que desprenden hace las delicias de los Cofrades.

Juanan y Pedro en una imagen para la Historia. Cualquiera diría que Juanan está apesadumbrado, su cara es ya todo un relato, qué digo un relato, es una novela por entregas de doce tomos. Por cierto, ¿se acuerdan ustedes de la humilde bandeja de los cosques? ¿A que ahora parece de porcelana china? Claro, es normal, es el milagro, amigos.

Foto para ser ampliada y devorada con los ojos. Qué maravilla, queridos ciberlectores, qué piadoso modo de liberarse de las cuitas del día a día. ¡Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo!
Cuánta verdad reposa en la liturgia.

 Como no podía ser de otra manera, el choricillo asado al sarmiento tenía que tener cabida en una noche tan señalada. Observen las cucharas de la primera foto del reportaje, pobrecillas, ahí siguen, sin que nadie les haga caso. Fue una noche de tenedores y dedos, ah, y de chuparse los dedos. Eso sí, cada uno los suyos, mariconadas las justas.
Javi y Pedro, dos Cofrades que no ocultan el pecado en sus rostros y miradas. Algo de lujuria y mucho de gula. ¡Confesión!
Momento de conversación, de labrar el huerto de la amistad y sobre todo de regarlo con el mejor vino de la tierra. Aunque ustedes quieran hacerse una idea aproximada de lo bien que lo pasamos, seguirán estando a millas de distancia de la realidad. Esto es la hostia, amigos. ¿Cómo puede caber tanto júbilo en una botella de tres cuartos de litro? ¿Quién puede responder a esta pregunta? ¿La Ciencia? ¿La Filosofía? Probablemente ninguna de las dos ramas del saber, o tal vez la suma de las dos, es decir, la Cátedra, aquellos que desde siglos vienen tomando Escaño en la Cuarta Escalera, los que rozaban el cielo tomando un vino con unos cascagüeses o una ambuesta de nueces.

Y después de la comida y de un postre de naturaleza industrial que no viene a cuento describir, pero que sabía cojonudamente, llegó el momento de recoger, poner orden en el Refectorio y bajar al pueblo. Observen a la Cuadrilla charlando en el exterior de la Domus Áurea. Había baile en la plaza y los Cofrades, alentados por el vino, estaban otra vez dispuestos a sacar a las mozas a bailar. Qué buena noche hacía.

Lo que vino después no lo describo, me limito sólo a decir que volvió a pasar lo mismo, o sea, que ninguna moza quiso bailar con nosotros.
Ofendidos por el desaire de las mozas, los Cofrades se entregaron de lleno a la bebida, había que olvidar. Observen a Ramón deleitando a la Cuadrilla de los Viernes. No podía creer que habíamos intentado bailar, de ahí esa sonrisa.

Otra foto para la Historia, Juanan, Levita y Fausti junto a Josepe, uno de los miembros de la Cátedra. Desde aquí informamos a la Cátedra de que la cena de invitación tendrá lugar el día 14 de octubre, en la Domus Áurea. Qué nerviosismo y qué excitación nos produce tal evento, esperamos estar a la altura, y es que la Cátedra es la Cátedra, cómo decirlo.... no puedo, es inefable.

Qué más contaros de la noche.... pues que las cámaras digitales no tienen carrete. Son como las pistolas en las pelis del oeste, a las que nunca se les acaban las balas. Se hicieron todo tipo de fotos, pero ya conocen el código deontológico y ético del consejo de redacción del blog. Eso sí, como vimos a Bretón lo sacamos. Aquí, bajo estas líneas, tienen a un histórico de la Cuadrilla.

Agustín Rodríguez Bretón sonriendo a la cámara, en su sonrisa parece haber un discurso claro: "ya vais buenos, ya".

Lo demás ya lo saben, ciberamigos. Llegando ciertas horas y ciertos "estados de ánimo", el férreo filtro censor de la Cuadrilla blinda los ojos (perdón por el anglicismo) de los protagonistas y deja con las ganas a los voyeuristas (perdón por el galicismo) que sólo buscan en este blog escenas explícitas y depravadas de diversión. No amigos, no, para eso ya hay otras páginas. Confórmense con estas dos últimas fotos y con los primeros versos de la Marsellesa: "Allons enfants de la patrie, le jour de gloire est arrivé"

Bueno, caros amigos, esto fue todo, aunque hubo mucho más. Planes para una salida a la Mancha, la famosa quijotada de la Cuadrilla, que se llevará a efecto esta temporada si Dios quiere (traduzcase Dios por Consorte o Cónyuge, así, con mayúsculas), también la excitante invitación a la Cátedra, que ya tiene fijada una fecha, y otros muchos proyectos que surgieron como consecuencia de la alegría inherente a los días de verbena, como el proyecto de Paco para la beneficencia, el del aniversario del blog, o la cena especial por la visita cinco mil del blog, en la que acogeremos a un cibervisitante tras un sorteo ante Notario (Miguel Notario, colega de la infancia y de una honradez tan voluble como la acidez del vino).

Estáis todos bendecidos, caros amigos.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Una jota: "Dos cosas hay en la vida"; y un poema, "Un paseo por La Rioja".



Efectivamente, "dos cosas hay en la vida de un valor incalculable: oír cantar una jota y el beso que da una madre". Se arrancó con esta jota Adolfo el día que nos visitaron nuestros amigos los belgas, Dominique y Arno (ver El Realismo Mágico y Villamedian. IIª Parte). Tuvimos suerte, porque sabemos que el maestro no se prodiga mucho, lo cierto es que fue un deleite. Como comprobarán en el vídeo, también Larri y Félix se animaron doblando voces.
Fue uno de esos momentos mágicos de la bodega, en torno a una mesa y unos vasos de vino. A nadie dejó indiferente esta jota, ni siquiera al intérprete principal, todos nos emocionamos. Por eso, desde el blog de la Cuadrilla de los Viernes queremos compartirlo con vosotros, queridos ciberlectores.

Pero como se nos hace poco, también queremos mostrarles lo que Dominique escribió en el camino de regreso a Bélgica. Es un poema creado por alguien que no tiene en el castellano precisamente su lengua materna ni siquiera su segunda lengua. Digo esto para remarcar el mérito del texto, cuyos versos describen las impresiones y emociones recibidas, por muy diversas razones, durante su estancia en Villamediana y en La Rioja en general.
Evidentemente, la jota que Dominique escuchó aquel día en la bodega, y que tanto le emocionó, tenía que tener espacio en el poema.
Espero que os guste, destila verdad.

Un paseo por la Rioja
Y el sol brilla
Las chuletas al sarmiento en la parrilla
Tu  vino espléndido en el porrón
Hombres de corazón

Espaldas fornidas por el trabajo
En tu  tierra roja, tu tierra amarilla
Ceniza desde el monte de Clavijo
Tu tierra adentro, tu tierra abajo

La bodega excavada, fresquita
Bóveda palatina de sillería
La Jota brotando de tu pecho
lágrimas disfrazadas de tu alma
no obstante, paraíso  de alegría. (Dominique)


Un saludo para nuestros amigos los belgas y en general para todos los ciberlectores del blog.
La Cuadrilla de los Viernes