martes, 10 de enero de 2012

"Déjà vu" en la Domus Áurea

Queridos amigos que nos seguís desde todos los rincones del mundo, ¿alguna vez han tenido la sensación de que aquello que acaban de ver o experimentar ya lo han vivido antes? Sí, es como una especie de flash mental que viene acompañado por una sensación de familiaridad, de que ya se ha vivido antes una situación idéntica. Según los expertos, esa experiencia previa es atribuida con frecuencia a un sueño, aunque en otros casos, como el que ahora viene, se tiene la firme convicción de que no fue un sueño, sino una experiencia vivida realmente, eso es lo que el investigador psíquico francés Émile Boirac denominó en su idioma, la belle langue, déjà vu, que literalmente significa 'ya visto'. Pues eso fue precisamente lo que vivió la Cuadrilla de los Viernes en la primera cena del año 2012, y es que al contemplar las tarteras nos asaltó de golpe ese reflejo de experiencia ya vista, el citado déjà vu, que, por cierto, hizo las delicias de los Cofrades. No se asusten si a ustedes les pasa lo mismo, pues la cenas que organiza el Cofrade Fausti, que dentro de la Cuadrilla ostenta el cargo de Piloto de la  mítica camioneta AgroPérez, han de ceñirse siempre a un mismo menú, Cangrejos y Cocochas, así reza en nuestros estatutos y así se hace, que nosotros somos gente disciplinada y cumplidora (no como otros que un día nos invitaron a cenar y luego...).
Pero primero, y pido ya disculpas por este largo preámbulo, como siempre, el tiempo:
  • Jornada luminosa en los primeros compases del día, posteriormente con nubosidad de evolución diurna en la Ibérica, e intervalos de nubes medias y altas al final del día en toda la La Rioja, incluida, por supuesto, Villamediana. Temperaturas máximas en moderado ascenso y vientos flojos de dirección variable. Lógicamente, cuando los Cofrades llegaban a la Domus Áurea, hacía frío, pero en cualquier caso, ya saben que el interior de nuestro Refectorio pervive una eterna primavera.
Como ven, en pleno enero, y la cima del Monte San Lorenzo sigue sin nieve. Asi se veía a primera hora de la mañana desde La Plana.
Entrando ya en el capítulo que corresponde a la cena, hay que decir que aunque hubo notables bajas, la Cuadrilla estuvo bien representada. No faltaron los más clásicos, "los rubitos" (Javi y Juanan), que hacen bueno el dicho cuadrillero de: "da gusto que haya comida abundante para que nos llegue justito y no sobre nada". Y así fue, porque aunque había comida para ocho, supimos estar a la altura de las circunstacias, comiendo y bebiendo como si de verdad fuéramos ocho. Sabed, Cofrades que faltasteis, que os guardamos ausencia y que vuestros vacantes asientos fueron noble y solidariamente homenajeados en las conversaciones, así como en los platos y en las copas.

Entre esas ausencias estaba el Maestro de las ensaladas, Aitor, aunque no faltó un poquito de vegetal para ungir con nuestro aceite del trujal de Galilea. Qué magníficos untes pegamos después de zamparnos el tomate y la cebolla, no vean qué manera de hacer barquitos. Más que una cena de Cofrades, parecía una Convención de Almirantes.
Antes de nada hay que decir, para que vean que existe la autocrítica dentro de la Cuadrilla, que aunque hubo una intención clara y explícita de bendecir la mesa al comienzo de la cena, ésta no se produjo. No hubo la suficiente paciencia y faltó la debida concentración, ya se sabe que el apetito despista. No obstante, nos lamentamos seriamente por este fallo, lo hacemos aquí público, y expresamos nuestro propósito de enmienda. En la próxima cena no volverá a pasar.


He aquí el "Astacus, astacus", una vez más, en estas fechas de cenas opulentas con mariscos aristocráticos de la mar salados, la Cuadrilla, para dar ejemplo al mundo, le dio vado a una buena tartera (magnífica plalabra) de cangrejos, los humildes crustáceos de agua dulce. Algunos de ellos se asomaron sobre el mirador de la tartera para saludar a los Cofrades y a todos nuestros cibervisitantes.

Sí, amigos, sí. Cocochas con gulas y huevo cocido. Un manjar que introducido en la boca pone al comensal en armonía con el universo.

Disfruten ahora con este delicioso primer plano de las Cocochas que ,como no podía ser de otra manera, aparecen presentadas en el ya mítico plato de duralex, otro de los clásicos de nuestro Refectorio y quizá una de las piezas más representativas de nuestra vajilla, junto a los platos de barro para los chuletones (las Santas Cunas), o la no menos mítica bandeja de los cosques.

Disfruten de esta magnífica panorámica en la que cabe todo, la Cuadrilla, las cocochas, los cangrejos, la ensalada, el duralex y, por supuesto, el vino.

Como en todas las grandes cenas, tenía que haber un gran postre. La Cuadrilla, que no es ajena a los eventos del calendario, quiso celebrar el día de Reyes con un buen roscón. Como todo no podía salir perfecto, afortunadamente, hay que decir que la nata la tuvimos que incluir nosotros al descubrir que el jodido roscón no venía relleno. Recursos no nos faltaron, el caso era cumplir con la tradición.

La tertulia después de la cena es quizá el mejor de los postres. La conversación fluye dulce y amigablemente mientras se terminan esas botellas que se han quedado abiertas al final de la cena, o esas otras que ni siquiera fueron abiertas.

He aquí el primer adelanto de las márcharas. La silla de las bromas, esa silla que siempre ofrecíamos a los invitados más incómodos, y que fue pasto de las llamas. Queda así anulada toda posibilidad de incurrir en la broma pesada.

Acabada la tertulia y recogido el Refectorio, bajamos al pueblo a tomar un café y aquello que se terciara. En el Azalea nos encontramos con la CÁTEDRA, en concreto con los Catedráticos Reinares y García, que nos invitaron a una copa y nos deleitaron con una magnífica clase presencial llena de erudición y de buenos consejos. 
Foto del Archivo de la Cuadrilla, durante el célebre día de oposiciones.
Nosotros, sus alumnos aventajados (sea esto dicho con toda la modestia), tomamos buena nota de todo y les agradecimos sus sabias palabras (lo de sabias, viniendo de ellos, es una redundancia).

Posteriormente, la Cuadrilla se dispersó, quedando el núcleo duro amarrado al duro banco de la barra del bar. Mientras en Logroño se celebraba un festival de cultura contemporánea llamado Actual, a menos de una legua de distancia, los supervivientes de la Cuadrilla se aferraban a la tradición, en fin, ya saben.... "Allons enfants de la patrie, le jour de gloire este arrivé".
De nuevo el francés, la belle langue. Empezamos con el déjà vu y acabamos como casi siempre, con la Marsellaise. Y es que, aunque era el día de Reyes, nos tira más el gorro frigio que la corona.

Y esto es todo, queridos ciberamigos, se acaba aquí la crónica de la primera cena del año. Recuerden que nunca un déjà vu estuvo tan rico ni fue tan celebrado: Cocochas y Cangrejos.
Estáis todos bendecidos, caros amigos.

sábado, 7 de enero de 2012

Excursión en bicicleta

Queridos amigos que nos seguís desde todos los rincones del mundo, aunque a estas alturas crean que lo conocen todo acerca de la Cuadrilla, hoy, como gran primicia y en exclusiva mundial, os ofrecemos una de nuestras facetas más desconocida, la que nos acerca al saludable mundo del ejercicio físico, y no hablo de levantamiento de vidrios.
¿Quién dijo que la Cuadrilla no hace deporte? Bueno, si alguien lo dijo, lleva razón parcialmente, ustedes verán las fotos y se darán cuenta de dónde está la verdadera afición y dónde el carnaval, es decir, ropa deportiva de mercadillo y monturas del siglo pasado obtenidas, por supuesto, "de propaganda".
Pero vayamos al grano, lo cierto es que el jueves pasado, cinco de enero, la Cuadrilla salió de excursión con las bicicletas. Un paseo de unos veinte kilómetros que dejó postrados en cama durante el resto del día a dos de los Cofrades. Vean en la imagen superior a la Cuadrilla, formada por Juanan, Ernesto, Pedro, Sergio y Javi, acababan de firmar en el control y se disponía para tomar la salida.

Como suele ser habitual en este tipo de pruebas deportivas, en la salida hubo tiempo para las gracias y gracietas. ¿Los reconocen? Arriba tienen al Cofrade Pedro, mánager y progenitor de la gran promesa ciclista de la Cuadrilla, un tal Sergio, una auténtica máquina de hacer pedales. ¿Y el de abajo? Sí, amigos sí, es el Cofrade Javier, que dentro de la Cuadrilla ostenta los títulos de  Maestro Asalari, Perito en Ranchos y Druida de los Ungüentos, entre otros muchos títulos nobiliarios. Magnífico autorretrato.
La Cuadrilla abandonó el casco urbano de Villamediana por el Camino de Valdecarros. Por una ruta rompepiernas iniciamos el ascenso al Col de La Plana, de Segunda Categoría, para después circundar la viña de Murrieta en dirección al mirador, en ese momento el intrépido Sergio soltó un demarraje que dejó a la Cuadrilla totalmente vendida y expuesta a la humillación pública. Este muchacho promete. ¿Cómo es posible que suba así los puertos? Sin duda porque se alimenta siguiendo los dogmas culinarios de la Cuadrilla.
Vean a Sergio camino del mirador. Como podrán apreciar, en su cara no hay gesto alguno que delate sufrimiento. Sin embargo, varios metros más atrás, el que está llamado a ser su mánager, aprovecha el último aliento que le queda para lanzarle una voz: "¡no corras tanto!".

Observen qué bonita estampa, Cofrades en bici, algo inaudito, sobre todo tratándose de los dos tipos que salen en la foto. No obstante, a pesar de los dos "ciclistas" la fotografía es de una gran calidad estética. Se nota que vemos las tres grandes por televisión y que nos fijamos en los planos con los que algunos camarógrafos se recrean.

No pierdan detalle de las dos monturas sobre las que galopan los dos tipos de la foto superior. La "de propaganda" obtenida por adquirir aquellos ladrillos con los que la telefonía móvil dio sus primeros pasos, ¿no recuerdan que Perico Delgado iba buscando su bici? Pues, he aquí la joyita. La otra bici, ya la ven, ni más ni menos que una Razesa, así que inclinen ustedes la rodillas y doblen la testuz, porque están ante una leyenda viva de la historia de la bicicleta. Comenta Juanan que la adquirió por una oferta de CajaRioja. Pero, ¿y el termo? Sí amigos, sí, de Gatorade, el equipo del gran Gianni Bugno. Como ven, la Cuadrilla está que lo tira todo.
La Cuadrilla aprovechó para disfrutar brevemente de la vista, casi aérea, que depara el Mirador de Murrieta, tanto de Logroño, como de toda la Sierra de Cantabria. También hubo tiempo para pequeñas reparaciones, como por ejemplo, apretar la rueda delantera de la MoviLine.

Como podrán apreciar, la Cuadrilla eligió bien el día, al menos en principio, pues el sol brillaba con plenitud y la mañana nos regalaba vistas estupendas.
Como en todo circuito rompepiernas, además de subidas, por lo general mucho más abundantes, hubo tiempo también para disfrutar de placenteros descensos, como éste de los Cerrillos que nos llevó hasta el final de los Tollos.

Se iniciaba el ascenso al Col de La Rad por el amino de Varilengua, puerto, éste ya, de Primera Categoría, para que ustedes nos entiendan, es como el Galibier de Villamediana. Antes de iniciar el ascenso, los Cofrades llamados a perder el aliento y algo más, se hicieron unas fotos. Vean la MoviLine con la firma de Perico. Abajo, otra foto mítica, Juanan con le pañuelo en la frente y las gafas sol, a lo Easy Rider, ¡qué clase tiene! Y es que nosotros también hemos nacido para ser wilds.
Como estaba escrito en el guión de la carrera, una vez iniciado el ascenso, se desataron las hostilidades dentro del pelotón cuadrillero. Vean como Sergio manda a su gregario para que lance el primer ataque. Atras, Dennis Hopper empieza a dar muestras de flaqueza, pero... ¿y qué pasaba más atrás?

Pues ya lo ven, lo que pasa es que el amigo de Dennis Hopper, ése que se lo pasa tan bien por las bodegas haciendo fotitos, ya no podía ni con la braga que corona su cabeza. ¿Dó las gayas noches trasegando vinos en las bodegas? ¿Dó las risas hasta altas horas de la madrugada por las barras de los bares? Al pobre Cofrade Fotógrafo ya no lo salvaba ni el espíritu de Fray Luis, tantas veces mentado en este blog.
Como la Cuadrilla es tendente por naturaleza a la majadería, algunos Cofrades, no contentos con llegar a la cima del Col de la Rad, decidieron continuar subiendo.
Ocurrió así, a los Cofrades Pedro y Javier, espoleados por el inagotable, Sergio, se les ocurrió que podíamos rematar la faena emprendiendo la subida al Col de La Francesa, puerto Hors Catégorie. Para que se hagan una idea, es como si después de alcanzar la cima del Galibier, tuviéramos que ascender el Alpe d'Huez, el Aubisque y la Madeleine juntos. Y sin embargo, y, por supuesto, contra pronóstico, hicimos cima. Vale, de modo agónico y tres cuartos de hora más tarde que Sergio, pero llegamos.


Estas son las vistas que nos deparó la cumbre del Col de la Francesa, como ya digo, puerto de fuera de categoría. Mal debíamos andar algunos, porque ya los buitres planeaban sobre nuestras cabezas.

La altitud, la falta el oxígeno y las gélidas temperaturas, hacen de La Francesa un lugar inhóspito. Sin embargo, la Cuadrilla, recia por naturaleza, posó de esta guisa junto al "túmulo del alpinista", en el que yace enterrado un montañero noruego que a mediados de los cincuenta del siglo pasado trató de ascender a esta cima.
Se inició seguidamente el descenso por el camino de la Boquera, dirección La Noria, para empalmar con el Camino Real, el viento pegaba fuerte y de cara, haciendo estragos en el cutis de los Cofrades y provocando la formación de peligrosos abanicos dentro del pelotón; por suerte no hubo caídas. Finalmente, y a pesar del citado viento, pudimos llegar a la Fuente del Piojo donde nos hicimos este autorretrato. Luego regresamos al pueblo por el Camino de la Solana, pasando por Mariachos y Partelacuesta.
Una vez en casa de Javi, había que asearse un poco, por lo menos ventilar las oquedades de las axilas. Fue entonces cuando descubrimos que Juanan no es Dennis Hopper, si no el mítico halterófilo Vasily Alekseiev, su planta de robusto atleta nos impresionó a todos. Vean cómo el Cofrade Fotógrafo se queda pasmado al ver la masa muscular de Juanan.
Bueno, el caso es que nos pusimos a hacer estampas. El Cofrade Fotógrafo, loco de celos, quiso también emular a Juanan, pero ya ven que no. Es un quiero y no puedo, sin más.

Luego llegó la hora del avituallamiento. El dietista de la Cuadrilla, como suele ocurrir en los deportistas de elite, impuso el menú.
La dieta, que es un secreto a voces, ya la conocen. Dieta mediterránea, es decir, panceta, careta y choricillo.

Termina aquí la crónica de un día deportivo para la Cuadrilla. Sergio hace la señal de victoria ante la cámara momentos antes de meterse a la panza su secreto mejor guardado, aquél en el que radica su éxito deportivo, la dieta, la dieta mediterránea.

Estáis todos bendecidos, caros amigos.

jueves, 5 de enero de 2012

Nochevieja en las bodegas

Desde hace muchos años se viene cumpliendo una tradición poco anunciada, y que sin embargo cada vez viene recibiendo un mayor respaldo popular, por supuesto que me refiero la costumbre de maridar bodegas con Nochevieja .

Cuando apenas quedan dos horas para que concluya el año, algunos de los calaos más emblemáticos del Cerro, como el del Rincón, alcanzan niveles de animación similares al de otros eventos en principio mayores, como podría ser la Jornada de Puertas Abiertas.
Bueno, puede que parezca exagerado, pero no falto a la verdad si digo que el ambiente que se respiera en Nochevieja por esas galerías subterráneas es más auténtico y genuino que el de otras fiestas más bulliciosas y multitudinarias.
No sé que tendrán estos refugios antinucleares para tener este uso tan extendido y popular, ni por qué la gente experimenta tal contento al adentrarse por esas criptas. No sé, quizá sea  por las condiciones de presión y temperatura constantes, o tal vez porque, bajado cierto número de escaleras, uno parece atravesar el espejo de Carroll, lo cierto es que allí abajo, en ese averno tan delicioso, todo es más sencillo y más auténtico. Los efusivos saludos que tradicionalmente se dan por estas fechas en la superficie, son menos exagerados ahí abajo, en el subsuelo, y probablemente más auténticos, porque estan dotados de mayor verdad (la verdad que da el vino). Por otro lado, el tiempo parece no transcurrir, y si ustedes necesitan una guinda para este pastel les diré esto: los móviles carecen de cobertura, ¿se puede pedir más?
Más allá de toda especulación, nadie negará que el pasado 31 de diciembre estábamos tan a gustito en las bodegas que ninguno de nosotros quería salir a la superficie. Motivo por el cual hubo quien se atrevió a reclamar una despedida de año en las bodegas para la próxima Nochevieja. ¿Qué os parece la idea? Bueno, dejémoslo para otro día y pasemos al reportaje gráfico.
Estas son algunas de las imágenes que se recogieron. Son cosas que pasan en las bodegas.
Aunque esta gente no está muy obsesionada por el paso del tiempo, ni por el de las horas, sin embargo, les devora la impaciencia a la hora de cambiar el calendario. Vean a la chica del 2012 antes de que llegara el 2012.
Con Matil, Merengue, Félix y Germán. La foto la tuvo que hacer Héctor. Más de unos se hubiese comido las uva en el Jotauve, se estaba de cine y no faltaban los canapés de queso ni el chorizo. Como ya habrán apreciado los cibervisitantes más perspicaces y más voyeuristas (por no decir otra cosa), la bodega ya estaba también presidida por la chica del 2012.
Eduardo y Matil.
Y en esto llegó Larri y con el un terromoto. Como verán en las fotos, tuvo tiempo tanto para ofrecer muestras de cariño, aunque Eduardo parece que se resiste, como para recibir broncas, ¿qué le estará diciendo el amigo Pepe?
Con un infierno así... para qué queremos cielo.
Ramón, que también quiso participar en esta Divina Comedia dándose un paseíto por el averno.
Sí señor, ahí tienen a Félix, como un sultán, magníficamente acompañado por María y Natalia.
Divertida foto de familia, Karen y el tío Santi. Como observarán, todos lo estábamos pasando fatal.
Ahí está la esencia y la madre de toda la ciencia, la alquimia y el maestro alquimista, Larri, agitando el elixir de la verdad.

Un saludo de la Cuadrilla de los Viernes.
Estáis todos bendencidos, caros amigos.

lunes, 2 de enero de 2012

Lo mejor de la Edición Riojana


La Cuadrilla os presenta la última gran idea de Emiliano Navas Sánchez, de Ediciones Emilianenses, seguidor de causas perdidas y gran desfacedor de entuertos. Hablamos, por supuesto, de su nueva web, Lo mejor de la Edición Riojana, que nace con la noble misión de dar a conocer el trabajo de los editores y escritores riojanos, y de divulgar las ideas de quienes se afanan en el noble y romántico arte de la edición libresca. 
En su página web se concentra toda la caballería andante de las letras riojanas, cuyo trabajo, en ocasiones de factura sobresaliente, no siempre logra tener la repercusión más adecuada.
Precisamente para paliar esta situación, y ejercer como escaparate y altavoz de todos ellos nace Lo mejor de la Edición Riojana, que desde hoy, para orgullo de la Cuadrilla, se anuncia en nuestro blog.
¡VIVA LA CABALLERÍA ANDANTE!

La Cuadrilla de los Viernes