viernes, 4 de mayo de 2012

Jour de Gloire en la Barbacoa

Queridos amigos que nos seguís desde todos los rincones del mundo, el pasado Viernes Sí la Cuadrilla se desplazó a Logroño para cumplir con una cita anunciada desde hacía ya más de un mes, nos estamos refiriendo a la cena que Juanito nos había prometido en la Sociedad Gastronómica la Barbacoa. Este tipo de eventos suelen suscitar controversia entre los Cofrades. Por un lado, despierta la consabida alegría de salir a la aventura, pero por otro lado, pesa la amargura de faltar a nuestra cita bimensual con el Refectorio de la Domus Áurea. Pero dejémonos de sentimentalismos vacuos y pasemos a la crónica. Primero, como siempre, el tiempo:

  • El día se presentó nublado, amenazando lluvia en casi todas las horas del día, pero sin cumplir la amenaza. No fue hasta entrada la noche que llovieron cuatro gotas mal contadas. Por lo demás, la temperatura era más bien fresca, aunque típica de nuestra primavera.

La Cuadrilla Viernes Sí se desplazó casi al completo en el vehículo del Cofrade Faustino, no estábamos en la AgroPérez, pero íbamos tan a gusto que por momentos nos sentimos a lomos de "la mítica".
Los Cofrades estaban nerviosos y expectantes pensando en todas las aventuras que el bueno de Juanito les podría deparar. Por otro lado, pues ya saben que la Cuadrilla es muy dada a la empatía, sabíamos que Juan compartía el nerviosismo por querer quedar bien, conocíamos el sentido de la responsabilidad de nuestro Verso Suelto y sus ansias por ganar preces en su carrera hacia el Toisón. En fin, que no hay deporte de riesgo que supere a un Viernes Sí, ni en emoción ni en intensidad. 

No fue fácil dar con la ubicación exacta en la que habíamos sido citados. Como suele ser habitual, bajamos al arbitrio de nuestro instinto, sin saber el nombre de la calle ni la ubicación exacta. No sé muy bien cómo dimos definitivamente con La Barbacoa, pero creo recordar que tuvimos que hacer una llamada telefónica para pedir coordenadas con exactitud. Así fue como se puso a prueba la capacidad para orientarse de la Cuadrilla, y el resultado es el que ven, pues en lo tocante a oler vinos y buenas viandas, los Cofrades son más finos y avispados que el mejor de los lebreles.

Ahí lo tienen, la estrella de la noche. Nos recibió así, de esta guisa, a puerta gayola. Al principio pensamos que estaba disfrazado de Zabala, pero luego nos confirmó que no, que el tío había estado toda la tarde liado entre fogones e intendencia. Observen qué porte y qué prestancia la de Juanito, nuestro queridísimo Verso Suelto. ¡Bienvenidos a La Barbacoa, queridos Cofrades, que el buen yantar y el gusto por las libaciones os encumbren a la cima de la felicidad!
Si se fijan en la foto, detrás de Juanito, Javi y Paco observan con atención determinados detalles que decoran el Refectorio de la Barbacoa.
Nos llamó especialmente la atención la viga de madera con las llaves antiguas, ese tipo de objetos que antaño uno se metía en bolsillo y servían para presumir de algo más que de tener una llave.

Juanito, que se las sabe todas, sabía que para que la cena fuera un completo éxito tenía que empezar con buen pie, sorprendiendo a los Cofrades. Para ello decidió jugar a caballo ganador, chorizo abundante, picante y bien curado, y un par de bandejas espectaculares de bacalao maceradito con aceite y ajo, además del chile seco que añadía mordiente al asunto. ¡Y fue visto y no visto, amigos! Juanito recibió así los primeros aplausos de la noche. 
La Cuadrilla Viernes Sí disfrutó del aperitivo platicando amistosamente, limpiando las bandejas con cierta voracidad, y dando vado a las botellas de Azpilicueta que el ínclito visitante Quince Mil, el gran Joxepo, tuvo a bien traer para la cena.
El Verso Suelto había triunfado con el capote a base de vistosas verónicas y de chicuelinas. Pero ahora tenía que lidiar con la muleta, y la Cuadrilla Viernes Sí tomó asiento como quien se acomoda en el Tendido Siete de Las Ventas.
Así se enfrentó Juanito al cambio de tercio, pletórico y con una sonrisa dibujada en el rostro. Todavía quedaban muchas suertes por echar. Hay que una vez que tomamos asiento, nuestro querido Verso Suelto nos ofreció unas generosas fuentes llenas de ensaladilla rusa, que fueron servidas por Bretón a la guisa cuartelaria, algo que provocó jolgorio y regocijo entre los comensales. Había pues que brindar y a Juanito le faltó el tiempo para descorchar otra botella. Seguía ganando puntos.
Aquí tienen a nuestro anfitrión, posando como un auténtico Mariscal de Campo bonapartista. Qué arte tiene.
Zabala no faltó a la cita con La Barbacoa, y como buen contribuyente aportó esta botella magníficamente adornada con el Truco-Plato, nombre de su blog que desde aquí aconsejamos visitar.
Sin embargo, todavía faltaba lo mejor, el gran chisterazo culinario de la noche.
Ahí lo tienen. Es cierto que al entrar, los lebreles olfatearon con nitidez algo apetitoso debajo de la tapa de esa gran tartera. Por fin se abrió el telón y esto es lo que encontramos. Un delicioso guiso de cordero con pimientos que provocó la más cerrada de las ovaciones. Ahí lo tienen, fíjense qué concentración y qué atención, qué manera de bajar la muleta, esto es torear por naturales amigos, ¡¡¡sí señor!!!
La Cuadrilla activó la conversación movida por la alegría. Como ya podrá ustedes suponer, el guiso y el vino maridaron en nuestros paladares haciendo las delicias de los Cofrades.

Hubo tiempo para hablar de todo, incluido de Zarpitas, el perro de Bretón, una criatura encantadora que, como una excentricidad dentro de condición de can, tiene a gala zamparse las patatas crudas como quien se entretiene con un juguete. Auténtico el animalico.

Llegó después el turno de los postres, donde Juanito, una vez más quiso darlo todo. La faena se acababa y tocaba entrar a matar. No le tembló el pulso con la espada a nuestro Verso Suelto que ni corto ni perezoso nos propuso una combinación magnífica, estéticamente bella y exquisita para los asuntos del paladar. Y es que a nuestro gran anfitrión no se le ocurrió otra cosa que combinar fruta fresca, en este caso una deliciosa piña, con un pastel de naturaleza industrial que no viene a cuento mostrar en este blog. Los resultados amigos, no pudieron ser mejores.Y a la gente ya le empezaba a entrar la risa.

Y Joxepo también se reía, cómo no. Y lo que le quedaba todavía. 
¿Se acuerdan del equipo de fútbol? (ver post) Pues ahí los tienen de nuevo. Había que dejar constancia gráfica de nuestro paso por La Barbacoa, una de la Sociedades Gastronómicas más auténticas de Logroño, y a la que hace más de una década el gran Georgie Dann dedicó su famosa canción homónima. Nos contó Juanito que el rey de las canciones del verano vino a las fiestas mateas 1999 y que tras su concierto en la Plaza del Ayuntamiento cenó en La Barbacoa. Parece ser que cenó tan bien y tan a gusto que prometió dedicarle una canción a la Sociedad Gastronómica. Bueno, eso cuenta Juanito, cualquiera le cree. También anda por ahí diciendo que en 1521 los logroñeses resistieron un prolongado asedio gracias a los peces del Ebro y el pan de la Primi. Menudo cuajo que tiene el tío.
Más allá del anecdotario, lo cierto es que hubo vítores para Juanito y para su magnífica cena. El mensaje para la posteridad de Joxepo en la pizarra lo dice todo. La faena no pudo ser mejor, Juan sabía de sobra que iba a salir a hombros, ¡¡¡ y por la puerta grande!!! 

Después del faenón tocaba subir de nuevo al pueblo. Convencidos de que la noche logroñesa nos enrosca la boina y nos confunde, emprendimos camino de regreso al pueblo con la Little AgroPérez, aunque esta vez pilotada por el Cofrade Javi. ¿Por qué? Se preguntarán ustedes, pues muy sencillo: por la cordura.
La respuestas la tienen aquí debajo. Y es que Javi hizo penitencia por todos nosotros. Durante la cena no tuvo más remedio que controlarse y mostrarse casto e incorruptible ante la insinuante tentación del vino y de todos sus placeres dionisiacos. 
Y ya ven, lo que es el instinto cuadrillero. Si es que por momentos, y no quiero ponerme eufórico ni mucho menos pretencioso, pero por momentos, digo, parecemos de la CÁTEDRA. Qué previsión, amigos. Al tomar la recta de Villamediana nos dimos de bruces con la Hemetérica (magnífico vocablo patentado por Chiquito de la Calzada). Observen el trofeo en manos del sonriente Cofrade Paco, sí señor, porque probablemente sin él, sin su Cordura del Najerilla, nosotros, iregüenses e insensatos por naturaleza, ya hubiéramos sucumbido a las trampas tricorniales.

Una vez a salvo, en el Azalea, continuamos la velada. Allí, poco a poco, la Cuadrilla se fue dispersando en función de los diferentes grados de cordura. Sólo Joxepo, un hombre considerado cuerdo en su integridad, se dejó embelesar por el descocado ímpetu de los Cofrades más perdularios. La noche estaba todavía en pañales y había tiempo para todo, para el fotomatón, para la Marsellesa (fue un auténtico Jour de Gloire) y para el ditirambo más impenitente.
Como era un 27 abril y el viento del oeste todavía portaba el perfume de los claveles, Ramón nos puso a Jose Afonso y su mítica Grandola Vila. Al escuchar sus acordes la emoción nos embargó a todos. Impelidos por la saudade hicimos un brindis por la vecina República de Portugal, por la Revolución de los Claveles y por Jose Afonso.


A Grandola Vila le siguieron otras muchas canciones y otras muchas conversaciones. Cuando desalojamos el Azalea la raya del horizonte anunciaba el alba y los pajaritos trinaban que era un horror (¡qué manera de delatarnos!). Concluía así el último Viernes Sí de abril. Un Viernes Sí inolvidable, en el que Juanito dio un paso de gigante hacia el toisonado cofraternal.
Muchas Gracias, Juan, por la magnífica cena que nos ofreciste y por tu hospitalidad en La Barbacoa. Eres un crack. Ya sabes que si vienes a coger sarmientos el próximo invierno, podrás abandonar definitivamente el limbo de los catecúmenos por donde hace tiempo que vagas como alma en pena, y podrás por fin ser Cofrade de pleno derecho en Viernes Sí. ¿Qué nos dices?

Malditos heterodoxos. Arderéis en el infierno.

Allons enfants de la Patrie, le jour de gloire est arrivé

Estáis todos bendecidos, caros amigos.

Saludos cuadrilleros.

11 comentarios:

  1. Se ha hecho esperar esta crónica, eh? Ya pensábamos los ciberlectores que nos habían abandonado a nuestra suerte. Supongo que tanto el buen yantar como el mejor todavía beber, a veces, hace a uno olvidarse hasta de las magníficas crónicas a las que nos tienen acostumbrados. Besos. Reyna.

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  2. Arte cuadrillero por todos los lados...y como no,la tricornada....Asturias verde de monteeeeeeeeeee!!!!

    Besos
    El parien

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  3. Hola Dear, qué bueno leerte por aquí. Jajajajaja, Sí señor, a ver si te asomas un poco más por aquí, que se te echa de menos.

    ... y negra de minerales!!!

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  4. Reyna, que sepas que es la primera vez que una crónica de Viernes Sí se publica en viernes no. Es algo que verdaderamente me avergüenza. El consejo de redacción del blog estuvo a punto de exigirme pedir excusas públicamente.
    Besos.

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  5. al final donde se quedo el chiflo de nuestra amada benemerita tiene el sitio guardado con el libro del gran emiliano

    bueno josepo estos ya te han corrompido ja ja ja y parecia serio el tio

    la cordura

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  6. Querida Cordura, que sepas que el chiflo de la benemérita está a buen recaudo y que el próximo Viernes Sí pasará a formar parte del Museo de la Cuadrilla. Habrá que ponerlo, como bien sugieres, al lado del libro de Emiliano, en el palco del arte.
    Un saludo cuadrillero.

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  7. Vaya potra que tuvimos, esto es la aventura del 4x4=7, no me quiero imaginar por La Mancha, bufff que peligro...ja ja ja
    Salud2

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  8. Lo de la Mancha va a ser digno de un programa de TV, una mezcla entre el National Geographic y el que hacían Echanove e Imanol Arias. Demostraremos que España no es sólo un país para comérselo, también para bebérselo.
    Pero siempre para conducir con precaución, yo, la verdad, con la Cordura me siento a salvo.
    Un saludo cuadrillero.
    Ernesto.

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  9. esta escrito tal que aunque mi Espaniol no es muy bueno y no entiendo todo me rio mucho y las fotos que estan tan bien sacadas dan hambre y ganas de tomar de vuestro vino.
    sigan pasandolo bien y escribiendo pues yo los leo desde Israel.
    Dina

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  10. Hola, Dina, tu español es casi perfecto, así que no te preocupes. Muchísimas gracias por tu comentario y por leernos desde Israel.
    Un saludo cuadrillero y un beso mediterráneo.
    Ernesto

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  11. Después de estudiar y refelexionar la propuesta, he tomado la siguiente decisión: el año que viene ire a coger sarmientos y sera un honor recibir el toison de oro (siempre que la marejada nocturna no me impida colaborar en tales menesteres).

    Un abrazo,

    Juan "El verso suelto"

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